La correcta hidratación es tan importante como la nutrición para prevenir lesiones y alcanzar un rendimiento físico adecuado. 
En condiciones normales existe un equilibrio hídrico entre:
· La ingesta de líquidos ( 1.3 litros en bebidas, 0.9 litros en los alimentos, 0.3 litros en el metabolismo) y
· Perdidas de agua ( 1.5 litros en la orina, 0.9 litros en el sudor y respiración, 0.1 litro en las heces).
Cuando entrenamos y competimos, las pérdidas de agua se ve incrementada considerablemente, variando en función entre otros de: